La pasión según san Mateo de Johann Sebastian Bach.

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Al entrar el tiempo de cuaresma no puedo evitar recordar las audiciones de esta obra a lo largo de mi biografía. Aquellas primeras, de un Karajan o un Klemperer, de tiempos tan lentísimos, cuando aún no nos había colonizado el señuelo de la velocidad. Degustando cada armonía, obsequio quizá imprevisto del roce de los contrapuntos. Ese sentimiento y esa dignidad de la obra bien hecha, hecha para siempre. Las voces grandes, el sonido muy vibrado, la media de los intérpretes ya avanzada (Christa Ludwig, Walter Berry…) con sus peinados tan antiguos. La gravedad del sufrimiento de Cristo traspasaba su disposición.
Luego llego la revisión historicista, las articulaciones claras, demasiados livianas al principio y luego más meditaddas. Gardiner o Harnoncourt descargaron la orquesta para hacerla más transparente. Parrot casi actúa con solistas en el coro. Los tempi se aceleran. Parece imposible volver atrás. Sólo Rilling se hace heredero de la escuela romántica. Herrewegue convierte en misticismo su obsesión interpretativa. El sonido liso como una espada.
Pero siempre la gran música del maestro. El maestro.

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8 comentarios sobre “La pasión según san Mateo de Johann Sebastian Bach.

    Euterpe escribió:
    abril 14, 2011 en 2:20 pm

    Puf, a mí no me gustan esas versiones lentonas y grandilocuentes; a mi juicio se pierde toda la esencia bachiana y se desvirtúa el significado de la obra. IMagina estos coros rápidos, llenos de contrapunto; ésos en los que habla el pueblo enfurecido. Con masas tan enormes se pierde la sutileza, y si se ejecutan así tan pavos es como si no dijeran nada… Bach además no pensó su obra así, seguro que se sorprendería. Menos mal que surgió el historicismo. Tengo un vinilo con una selección dirigida por Richter y es que… ¡No puedo! Cuando empieza el coro inicial tan sumamente lento me deprimo… En fin, ilustro mi comentario con un formidable ejemplo de esta obra.

      santiagomartinarnedo respondido:
      abril 14, 2011 en 4:58 pm

      Querida Euterpe, no has perdido tu ímpetu. El historicismo más genuino debe defender que ninguna interpretación tiene la última palabra, y menos mal, porque siempre se reinterpreta todo de manera diferente y aporta una extraordinaria riqueza. En absoluto creo que las interpretaciones de las que hablas sean las que tuviera Bach en la cabeza, aún así, qué más da. Su música es tan rica y poderosa que admite mil lecturas y todas igual de jugosas. Yo mismo según el momento interpreto una invención más lenta o más rápida, o destacando una voz, o bien la otra, y no creo que ninguna sea superior a otra. Richter es una personalidad tan enorme y supuso tanto para la música de Bach, que yo me tiento a mí mismo antes de valorarlo. Otra cosa es que se prefieran las versiones más recientes, que también las prefiero yo. Pero me alegra muchísimo haber descubierto esta música con ellos en aquel tiempo, y algo se pierde cuando se tratan de olvidar.
      Un saludo.

    Euterpe escribió:
    abril 14, 2011 en 8:09 pm

    Bueno, se ve que yo soy más radical. Cierto que Bach admite muchas cosas, pero mi gusto personal no traga las versiones romanticonas… Y mira que también fueron las primeras versiones que oí, cuando yo no tenía ni idea de historicismo. En aquellos entonces, a mis doce años, la versión válida era la que tuviera en el disco y si oía otra en la radio exclamaba: “¡qué lenta!”, o “¡qué rápida!”, según se diferenciara de la mía, como si ésta fuera la mejor. También me extrañaba cuando la gente solicitaba a Radio 2 una obra en una versión concreta. Pero pasó un año y… Todo cambió.
    Ah, si te pasas por mi blog podrás oír el “et in unum dominum” de la Misa en Si Menor de Bach en una versión muy especial.
    ¡Echo de menos el corillo…! Y a ver si quedamos, que estás perdido.

    Euterpe escribió:
    abril 16, 2011 en 11:07 am

    Me has inspirado; en mi blog acabo de publicar un artículo sobre las pasiones de Bach con los Tölzer. A ver si te gusta.

    Euterpe escribió:
    agosto 31, 2011 en 9:00 am

    ¡Vaya, no actualizas el blog! Se ve que eres un hombre ocupado.
    Quería compartir contigo y tus lectores la experiencia vivida en un magnífico concierto del coro de Tölz; la crónica aquí.
    Muchas gracias y espero que te vaya muy bien el nuevo curso.

    bachiano escribió:
    noviembre 4, 2013 en 2:27 pm

    Qué bien lo explicas en esta entrada! Yo soy más de versiones historicistas pero con esta magna obra me ocurre que con cualquier versión siempre hay algo que me llama la atención. Existe algo tan bien construido en la historia de la música?

    Gracias

      santiagomartinarnedo respondido:
      noviembre 4, 2013 en 2:42 pm

      Gracias por tu comentario bachiano, ciertamente yo ahora escucho las historicistas, pero la obra de Bach es tan rica, que cualquier intérprete que tenga un criterio solvente, enriquece la versión, y se puede dar el caso de que nos gusten igual dos versiones contrapuestas, según el momento en que nos pille, siempre puedes fijarte en una cosa, en otra… lo único que me da pena de las versiones rápidas es que no da tiempo asimilar todo lo que hay, aparte de que los alemanes son más metafísicos que los ligeros anglosajones, y no olvidemos de dónde proviene Bach… y creo que la construcción de esta obra es un punto culmen de lo que ha podido producir la humanidad en su historia.
      Un saludo.

        bachiano escribió:
        noviembre 4, 2013 en 2:53 pm

        Totalmente de acuerdo contigo Santiago. Lo has explicado perfectamente!

        Gracias! 🙂

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